La historia que viene a continuación es probablemente real.
Se trata del encuentro, eclosión y desenlace dramático de 2 rectas en un mundo cartesiano y lógico, en el mismo
plano de una ciudad sin nombre. Una verdadera
relación de amor al fin, este es un extracto y un resumen de su historia:
r era una recta solitaria, un poco triste y de aspecto un poco inquietante, sus ojos parecían mirar siempre algo a lo lejos. Vivía en un quinto piso sin ascensor y trabajaba como ayudante en una biblioteca de grandes términos matemáticos. Uno de los aspectos más llamativos de r se debía precisamente a su trabajo, vestía siempre de rigurosa forma implícita.
s era la locura hecha recta: alegre, disparatada y explícita, siempre tenía algo que decir. Compartía una casa a las afueras con cuatro puntos, de igual grado de locura que ella, donde trabajaban cuidando un jardín de tangentes, derivadas y funciones.
Día 1
Una noche, de vuelta a casa después de una jornada de
trabajo igual que todas las anteriores que recordaba, r entró a tomar una cerveza en el bar pi.
Se sentó en la barra en frente de un grupo alborotador en el que s bailaba
desordenadamente al son de la música. En un momento determinado s se acercó a la barra a reponer su copa y sin ninguna
palabra previa le espetó a r:
- ¿Te das cuenta de que si estamos aquí, en este
mismo punto, en esta décima de segundo, es porque todos nuestros antepasados han superado todos las guerras y conflictos anteriores, y nuestras pendientes son
distintas?
- Ya, ya… Dijo r asustada (esta recta está loca, pensó)
Así se conocieron, y hablando, hablando… they felt in love!
Nacha Pop_Una décima de segundo
Día 23
La locura de s arrastraba a r, le proponía juegos y
acertijos sin parar:
-
Mañana nos veremos en este mismo bar pero con
una condición: hemos de llegar a él de forma perpendicular.
El resto de la historia os la podéis imaginar: se fueron a
vivir juntos, r dejó su trabajo aburrido y vacío, se hipotecaron, se indignaron y se afiliaron al partido de las rectas coincidentes...
... fueron felices, felices, felices… y se
acabó, todo se acabó. Una mañana soleada e incompatible se cansaron y se acabó, cada uno por su lado, se
convirtieron en dos perfectas rectas paralelas
Esta fue su conversación de despedida:
-
“Nadie
nos prometió un jardín de rosas, hablamos
del peligro de estar vivos. Me gusta estar al lado del camino…" dijo s
-
Las rectas paralelas se cortan en el infinito… acabó r
Fito Páez_Al lado del camino
NOTAS:
Para ver los enlaces necesitáis tener instalado el programa gratuito geogebra (aquí). Opción instalador offline.
Las gráficas se corresponden con el problema 2 de la hoja de paralelismo
Fuente vídeos: YouTube
Imágenes realizadas con Geogebra




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